Bandera de mochila

Costumbre que ha renacido en los últimos años en el Ejército, como lo era desde finales del siglo XIX (1860), la de entregar a cada soldado una pequeña bandera de España (de 60 x 80 cms aproximadamente), pero ¿De donde viene?

Su primera función y en tiempo de paz, cubrir sus pertenencias: sus mudas, su material de aseo, en el cuartel, que se colocaban en una repisa o percha por encima del cabecero de su cama, ya que en aquella época los soldados no tenían taquilla, por ello también se llamaba “bandera de percha”.

Por otro lado, cuando los soldados iban a la guerra, como la del Norte de África, se la llevaban en su mochila, por eso, también se la conoce como “bandera de mochila”, para ondearla para señalar dónde había tropas españolas para que la artillería y la aviación propia no les confundirán en la distancia.

En caso de que el soldado muriese en campaña, y no poder repatriarlo, se le enterraba cubriendo su rostro con su propia bandera de España, como homenaje y facilitaba identificar un cuerpo como español, en caso de poder trasladar los restos posteriormente a un cementerio.

Cuando el soldado se licenciaba, se la quedaba como recuerdo de su vida militar.

La bandera de mochila tenía los colores en sentido vertical, con el escudo de España o el de la Unidad ribeteado en negro; su fabricación era barata, ya que se empleaba tela de mala calidad.

La bandera de mochila pasó a usarse en todo el Ejercito en 1904 y se dejó de usar sobre el año 1927; se recuperó la tradición, entregándola en la Jura de Bandera de los soldados del Regimiento “Inmemorial de El Rey” nº 1 del Cuartel General del Ejército, en 1990.

Fuente: Ministerio de Defensa