Estudio de Taser en entredicho

La Universidad de Drexel ha públicado un estudio sobre la posible disminución cognitiva de una persona que ha recibido una descarga de Taser.

Tras una lectura superficial del estudio se llega fácilmente a la conclusión que el mismo está plagado de inexactitudes y errores de procedimiento, ya que el método llevado a cabo para otorgarle a Taser, como dispositivo por si solo, la capacidad de mermar el proceso cognitivo de una persona es incorrecto.

¿Quieres saber por qué?

Este estudio concluye, de una manera incompleta y parcial, que el supuesto “shock” tras recibir una descarga de Taser podía modificar la capacidad de una persona de recordar y procesar la información recibida hasta una hora después de la aplicación.

Taser Demo Militar

Las conclusiones de Kane y White, los firmantes del estudio, se basan en una comparación de escenarios no realistas, hacen hincapié en algunas medidas, e ignoran las demás, no reconociendo que el grupo que golpea el saco de boxeo, que de nuevo no es realista, también sufre una disminución en el rendimiento y puede tener una recuperación más lenta en algunas mediciones. Basándose en auto-informes no objetivos, es decir, ellos hacen sus propios informes en los que posteriormente basan sus teorías, y utiliza pequeñas diferencias estadísticas en algunas baterías cognitivas limitadas para generalizar sobre la comprensión de las consecuencias.

El informe es un castillo de naipes que se desmorona por si mismo al tener pies de barro. La piedra en la que basan su teoría es subjetiva, no concluyente y fundamentada en pruebas de diferentes parámetros que pretende conclusiones comparables.

logotipo Taser

Existe otro Estudio de Taser sobre el mismo asunto, dirigido por el Dr. Donal Dawes Efectos neuroendocrinos del Taser X26 (inglés) en el cual desarrolla de una manera más completa todos los usos de la fuerza, así como otros mecanismos de estrés (miedo a ser detenido, etc.) y concluye que el uso del Taser puede afectar a algunas áreas de la neurocognición como parte de una respuesta de estrés general, pero que esto no significa necesariamente extrapolar y poder sacar como conclusión que la persona no entienda sus derechos al ser detenido.

Curiosamente este estudio también relata como existen algunos factores extresantes que no pueden ser reproducidos durante la simulación, como el propio miedo a ser encarcelado.

Una persona durante el proceso de reducción con finalidad de ser detenida puede experimentar afectación en algunas áreas de la neurocognición, pero es muy aventurado suponer que esto le va a provocar no entender sus derechos durante una detención. El estrés propio de una detención violenta, junto con el miedo a ser encarcelado, independientemente de los medios utilizados, son los que afectarán cognitivamente al sujeto.

Ambos estudios mencionan que no existe ningún deterioro a largo plazo, teniendo en cuenta que hay más de 2.995.000 dispositivos Taser en uso en 19.500 unidades policiales de 105 países a 10 de Febrero de 2016, de los cuales más de cuatro millones de personas han experimentado en su cuerpo.

Es de destacar la conclusión del estudio de Dawes “En general, se encontró que hubo una disminución en el rendimiento neurocognitivo inmediatamente posterior al arresto en todos los grupos, pero este efecto fue transitorio, de importancia clínica cuestionable  y regresó a la normalidad una hora después de la actuación”, habiendo o no usado el Taser para la detención.

ERRORES DEL ESTUDIO “KANE & WHITE”

El estudio Kane y White comparan 5 segundos de exposición al Taser con 30 segundos de golpeo a un saco de boxeo, y se encontró una pequeña diferencia estadística (no necesariamente importante) en la disminución del rendimiento de las medidas cognitiva analizadas en el grupo de TASER en comparación con el grupo del saco de boxeo. De hecho, el grupo del TASER mostró recuperaciones más rápidas que el grupo del saco de boxeo, en algunas mediciones inmediatamente después de la exposición.  Las conclusiones de los autores sobredimensiona algunas medidas, no reconoce que algunas de las medidas del grupo del saco de boxeo tuvieron una disminución de rendimiento y una recuperación más lenta, y en otros casos se basa en auto-informes subjetivos de los propios autores, algo así como un “forzar para llegar a determinada conclusión”.

Los autores hacen un gran salto generalizando estos resultados, tomando la parte por el todo de manera errónea y establecen que un sospechoso puede tener problemas al comprender sus derechos en el momento de la detención.

Durante una prueba donde los participantes debían recordar una serie de palabras justo después de haber sido sometidos a la prueba (grupo de control=nada, grupo taser= 5 segundos de exposición, grupo de saco= 30 segundos de boxeo intenso)

  1. En primer lugar, el grupo de control -el que no golpea el saco ni recibe la aplicación del Taser-, sin ninguna intervención exterior, también cometió un error al recordar palabras.
  2. La media de palabras recordadas entre los tres grupos -el de control, el del saco y el del Taser- fue de 22 a 26. La diferencia entre el grupo de control y el peor grupo fue de cuatro palabras. De ahí a concluir que alguien no va a entender sus derechos en el momento de ser detenido hay un trecho.

Además, tras 30 segundos de estar golpeando un saco, para lo cual se realiza un gran esfuerzo pero no está generando dolor o estrés ni miedo a ser detenido, tan solo se genera agotamiento sobre la persona. La estadística policial indica que el miedo de una persona a ser detenida puede generar afectación en algunas áreas de la neurocognición.

En el estudio de Dawes previamente mencionado, diversos escenarios de uso de la fuerza fueron comparados a una exposición de Taser. Estos escenarios incluyeron, combate cuerpo a cuerpo, exposición a un spray de defensa y escenarios donde se resultaba mordido por un K-9 (perro policía). En el escenario de lucha del estudio de Dawes, tuvo lugar un enfrentamiento cuerpo a cuerpo durante 45 segundos, algo mucho más realista que unas decenas de estudiantes universitarios pegándole a un saco.

En este estudio, no se encontró diferencia estadística sobre los grupos, y los autores concluyeron que la reducción de capacidad en la prueba cognitiva posterior vino determinada por una respuesta al estrés generalizado.

Policía Nacional francesa Taser

Estudios médicos hay muchos, casi todos tienen el apellido de “científicos” pero es nuestro deber cotejar, buscar y contrastar la verdad para sacar conclusiones veraces y objetivas. El estudio de KANE & WHITE parece más una búsqueda de la subvención para el mantenimiento del Departamento en el que están, que un análisis científico de una realidad.

Taser es distribuído en España por AASIAS.com

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