GEO Grupo Especial de Operaciones

Grupo Especial de Operaciones GEO

Texto e imágenes: Octavio Díez Cámara

Escudo del GEO
Escudo del GEO

Cinco de la tarde. Varios especialistas se afanan por trincar dos embarcaciones rápidas de asalto en la bodega de un avión de transporte A400M “Atlas” del Ala 31 Ejército del Aire. Sólo media hora después, y tras algunas coordinaciones de última hora en la pista de la Base Aérea de Torrejón, la aeronave parte hacia su destino. Volando a unos setecientos cincuenta kilómetros por hora y a alta cota se desplaza como si de un avión de pasajeros más se tratase.

Su realidad, bien distinta de la de estos últimos. En su bodega viajan una quincena de agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) del Cuerpo Nacional de Policía (CNP). Llevan con ellos varios contenedores estancos con equipo y armamento y un par de perros raza Mallinois especialmente adiestrados. Tras cuatro horas de tránsito les avisan de que queda poco para el destino. El oficial que coordina la misión coge un portátil con pantalla de 21” y realiza, con ayuda de una presentación, el último recordatorio respecto del objetivo y de quienes en él viajan.

Poco después, cuando se encuentran sobre el Atlántico a unas doscientas millas al oeste de la isla canaria de La Palma, escuchan el aviso “veinte minutos”. Unos a otros se revisan los paracaídas que llevan puestos, preparan sus armas personales, verifican el estado de las lanchas y se alistan para cumplir la operación “Magangué”, nombre en clave tomado del navío que va a interceptar. Catorce de ellos se aproximan a la parte más retrasada de la bodega, junto al portón que ya está abierto. “Luz Verde”. Se lanzan las embarcaciones y tras ellas un contenedor con un equipo JPADS (Joint Precision Airdrop System) que permite controlarlo mientras cae y dirigirlo a un determinado lugar. Los hombres también saltan e inician su caída en automático hacia la superficie del mar. El agua está fría pero sus trajes de neopreno les protegen de ella y, apoyándose unos a otros, pueden embarcar no sin dificultad. Recogen el equipo e inician un tránsito hacia el objetivo situado a unas veinte millas de su posición. Quienes actúan como patrón llevan binoculares de visión nocturna y el resto monoculares. A lo lejos ven las luces de la nave que van a asaltar, por lo que reducen la velocidad y se sitúan a su popa, buscando así cierta discreción y enmascarar mejor el ruido de sus propios motores. Se aproximan por babor, lanzan un cabo hacia la barandilla de cubierta para fijar una escala y auxiliándose en ella suben con rapidez. Nadie les impide avanzar y en menos de dos minutos ya hay cuatro de ellos controlando el puente. Otros van en busca del capitán y algunos más se dirigen hacia la cámara de máquinas para tomar el control de la propulsión.

“Líder” de “Cobra”…”tenemos el control”. El conciso mensaje radio lo escuchan quienes siguen a bordo del A-400M que realiza un tránsito circular respecto del objetivo antes de regresar hacia el punto de partida.

Hecho un primer recuento de la tripulación, parte de la cual estaba descansando, las cifras no cuadran con las previstas. Dos binomios con los perros comienzan a recorrer los distintos sollados y camarotes buscando a quienes podrían estar ocultos. No les es fácil, pero el aguzado olfato de los canes les permite encontrar a quienes habían intentado zafarse de la acción policial, escondiéndose. Mientras se dirigen a puerto aprovechan para recorrer la bodega. Encuentran, lo buscado. Doce toneladas de cocaína enmascaradas en varios contenedores de frutas y verduras. Su misión ha sido exitosa y varios días después se conocen algunos detalles de su actuación a través de los canales de televisión y de algunos periódicos”.

Estas líneas, noveladas para la ocasión, son una presentación nada alejada de lo que podría acontecer en sólo unos pocos años. El GEO es una Unidad de Asalto que goza de una reconocida pericia para abordar naves en alta mar, lo que ha demostrado ya en una treintena de misiones realizadas durante en los últimos quince años. Afianzando sus capacidades y buscando mejorarlas, han introducido ya, como compañeros especialmente útiles, el uso de perros especialmente adiestrados en técnicas de búsqueda y ataque. También llevan unos años aprendiendo la técnica del paracaidismo, lo que les permitirá inserciones discretas y, por la capacidad de planeo de los de tipo manual, hasta infiltraciones cuando lleguen a conseguir el dominio de la técnica HALO/HAHO (High Altitude, Low Opening/High Altitude, High Opening) que se vislumbra como objetivo a corto/medio plazo.

Son avances que pronto les darán mayor capacidad de actuación, lo que redundará en su potencial multidisciplinar. Llevan ya treinta y cinco años como Grupo y quienes forman parte de sus plantillas son agentes muy experimentados, motivados y con una dilatada preparación técnico-profesional. A ellos les dedicamos estas páginas de TACTICAL que quieren ser un merecido agradecimiento por su esfuerzo en beneficio de Seguridad de todos los españoles.

Mayor capacidad

Respecto de su potencial de trabajo y ahondando en lo que ahora es más novedoso, el paracaidismo, “Manu” -unoficial con siete años de experiencia a sus espaldas- nos comentaba que “Retomamos en 2005, tras unos años aparcada esta disciplina, a la instrucción paracaidista. Realizamos los cursos de apertura automática en la Escuela Militar “Méndez Parada” de la Base Aérea de Alcantarilla,… logrando que a día de hoy todos los componentes del Grupo sean paracaidistas”.

No se han quedado ahí y han avanzado también hacia la parte más operativa de la especialidad. “Llevamos desde 2009 saltando en la modalidad manual”, concreta. En ese tiempo han ido moviéndose desde una primera etapa, en que eran sólo unos pocos y se preparaban en un curso civil que se impartía en el Paraclub de Ocaña en Toledo, hacia una más reciente en la que se han añadido al grupo varios agentes con amplia experiencia militar en esta especialidad al haber servido tanto en el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) del Ejército del Aire (EA) como en las Patrullas de Reconocimiento en Profundidad (PRP’s) del Ejército de Tierra.

Ahora, bajo la supervisión de un Inspector Jefe, trabajan mejorando su potencial de inserción paracaidista. Han adquirido equipos “Equinox” 240 con campana de 239 pies, arneses modelo “Isis” y atalajes APECS (Advanced Parachutist Equipment Cargo System) para saltar con pequeñas cargas, a la vez que tienen previsto ir incorporando nuevos materiales de la especialidad. Alguno se ha formado como Jefe de Salto y otros se han habilitado en materia de plegado o para actuar como Director de Zona.

El núcleo, que comprende ahora una docena de efectivos, está avanzando en su capacitación técnica. De un lado, saltan habitualmente desde diferentes plataformas del EA y también se han ejercitado con medios de la Unidad de Helicópteros del CNP lanzándose tanto desde los Eurocopter EC135 como desde el EC235 “Super Puma” MkII, éste último una buena aportación para el GEO pues tiene capacidad para llevar hasta 19 pasajeros y es una buena plataforma tanto para ejercicios de tiro como proyecciones mediante “fast roppe”. De otro, se han ejercitado en fechas recientes con elementos de élite de la Marina de los Estados Unidos, participando en varias “semanas tácticas” con ellos, “lo que nos permite realizar cuatro saltos diarios a cuatro mil metros, de lunes a jueves, dentro de la Base Naval de Rota,…habiendo recibido con ellos, los que no la teníamos, instrucción para salto al agua con apertura automática”, nos explicaba nuestro interlocutor.

Así, el grupo de manualistas es ahora una especialidad más, como lo son los tiradores, los buceadores, aperturas o contra francotiradores. A ellos, que pueden combinar una o dos especialidades al mismo tiempo, se suma desde 2007 el Equipo K-9 organizado a similitud de otros similares que operan con algunos de los grupos que forman parte de “Atlas”, asociación internacional europea que gestiona y coordina temas relacionados con el asalto policial.

Lo dirige un Subinspector e incluye una decena de efectivos y cinco perros, cuatro de ellos pastores belgas y un pastor alemán que es el último que les ha llegado. Los animales, una vez seleccionados en función de diversos aspectos, fueron adiestrados en su preparación inicial por parte de personal de Guías Caninos, buscando con ello especializarlos en dos ámbitos: uno la búsqueda y localización y el otro la intervención.

Con su auxilio podrán encontrar a delincuentes escondidos o a aquellos que intenten aprovechar la noche para zafarse de los policías. También, son una “herramienta” especial para neutralizar a personas armadas o a aquellos que se busque capturar y presenten algún grado de potencial peligrosidad que haga aconsejable emplear contra ellos los canes. Su agilidad y peso de unos treinta kilogramos les permiten moverse con rapidez e impactar contra su objetivo -en ocasiones llevarán puesto un bozal especial para ello-, derribándolo y, si procede, agarrándolo con sus potentes dientes para hacerlo desistir de su actitud hostil y así facilitar su captura y engrilletamiento.

Están instruidos para seguir las órdenes de sus guías y en su preparación se ven involucrados en explosiones cercanas, en disparos, en movimientos verticales por “rappel” -con un arnés especial se les lleva a la espalda del portador- o en detenciones dinámicas con vehículos. Son prácticas que permiten condicionar su actitud y que ese tipo de situaciones no les distraigan del objetivo final que se busca con su empleo operativo como medio no letal que salvaguardará la integridad de la vida de aquellos hacia los que se les dirija. Operan con los equipos de asalto como un componente más y su uso dependerá de los condicionantes del operativo que se tenga que llevar a cabo.

Treinta y cinco años

Esas dos especialidades han sido incorporadas en los últimos años en el GEO. El trabajo de quienes forma parte de sus estructuras es notable y su dinámica normal combina tanto entrenamientos en las instalaciones que tienen en su Base de Guadalajara como prácticas que les llevan a diferentes lugares de la geografía española o a compartir experiencias con unidades de similar carácter.

No obstante, su día a día está plagado de servicios planificados de forma que siempre hay agentes destacados para poderles dar respuesta. Otros contingentes están también preparados para responder de inmediato -tras el aviso, en menos de una hora pueden estar ya viajando a destino- a aquellos incidentes y operaciones que puedan surgir y que requieran la presencia de estos hombres de élite. Últimamente, se han especializado en lo que son temas de asalto a naves que se dirigen hacia las costas españolas llevando en sus bodegas cargamentos de droga, lo que deriva en su despliegue -generalmente en naves de la Armada- a un punto de alta mar desde el que se iniciará su interceptación. Fue en 1998 cuando seis geos abordaron el “Miami Express” y capturaron dos mil cien kilogramos de cocaína y detuvieron a sus once tripulantes. Desde entonces, los “Tammsaare”, “Agios Constandinos”, “Nonga”, “Spes Nostra”,…, han sido algunos de los cuarenta y ocho navíos interceptados -dos en marzo de 2013-, poniendo a buen recaudo importantes cargamentos de cocaína y a quienes estaban involucrados en su traslado.

Esta especialización, derivada del empleo del Grupo en esa tarea concreta por la perfección demostrada en ese tipo de supuestos, no les ha llevado a descuidar otras actuaciones. Han venido destacando equipos más o menos importantes a legaciones diplomáticas españolas de países con cierto grado de conflicto, últimamente las de puntos tan calientes como Iraq, Afganistán, Paquistán y diferentes países afectados por la llamada “primavera árabe”. A ellos se les asignó allí la protección física del embajador o de las instalaciones en el caso de que sufriesen algún tipo de ataque.

Han actuado también para detener a peligrosos componentes de bandas de delincuencia organizada y de clanes mafiosos -especialmente del Este de Europa o de los Balcanes-, para liberar secuestrados o en la lucha contra las bandas terroristas de GRAPO y ETA, deteniendo a cientos de terroristas de esta última y desactivando medio centenar de sus comandos. Ellos fueron los que el día 3 de abril de 2004, tras los ataques yihadistas contra distintos convoyes ferroviarios en Madrid, fueron a detener a quienes habían puesto las bombas y asesinado a doscientas personas. En la operación se produjo una explosión que acabó con la vida del subinspector Javier Torronteras, una de las cinco bajas que han sufrido -el resto en accidentes y servicios de protección- durante su dilatada historia.

La referencia de su antigüedad hay que buscarla en la Circular nº 770309, de noviembre de 1977, en la que se convocaban plazas para formar parte del Grupo. Fue el capitán Ernesto García Quijada quien impulsó su constitución y se convertiría, una vez finalizado el 1er Curso de Capacitación GEO que se inició el 1 de abril de 1978 -es la fecha que se toma para conmemorar su aniversario-, en el primero de sus jefes. Resultó muerto en accidente de vehículo y fue sustituido por el capitán Senso, al que irían reemplazando el comandante Holgado y los comisarios Fernández, Cachinero y Félix Antolín, este último su Jefe desde 2004.

El Grupo incluye hoy un centenar y medio de efectivos repartidos dos núcleos. Uno es el de Apoyo y comprende tanto la Sección Técnica como la Sección de Apoyo, encargándose ambas de tareas relacionadas con la gestión de los medios, los vehículos y las embarcaciones, la gestión técnica o la seguridad de sus propias instalaciones.

Sobre un centenar de efectivos están en el Núcleo Operativo. La mayor parte es personal operativo que da cobertura a los Grupos de Acción Operativa (GAO). Son el 10 y el 20, tienen a un inspector como Jefe y en cada uno hay dos Subgrupos de Acción Operativa (SAO) de unos treinta geos. Éstos, además de su entrenamiento multidisciplinar tienen una o más especialidades: buceador, tirador selecto, aperturas, contra francotirador, K9 o paracaidista. Será la misión a asumir la que hará que se organice un núcleo de una u otra entidad y que en el mismo se concentren más efectivos de una determinada especialidad.

Encuadrado en el núcleo anterior está tanto el Coordinador de los GOES (Grupos Operativos Especiales de Seguridad) repartidos por todo el territorio nacional y la Sección Operativa Técnica (SOT) que incluye el Grupo de Formación y el Grupo Delta. Se dedican a lo que son los cursos de formación de los recién llegados, de su especialización posterior, de obtener datos de nuevos materiales o del estudio de determinados objetivos para analizar cómo resolver incidentes en ellos.

Acabaremos estas páginas señalando que el GEO del CNP ha demostrado durante treinta y cinco años su capacitación y posibilidades operativas. Es un reconocimiento que les ha llevado a ser todo un referente de su especialidad en España y más allá de nuestras fronteras. Agentes y militares de otros países pasan regularmente por Guadalajara para formarse en distintos aspectos y además los geos suelen compartir periodos intensos de cooperación y prácticas con unidades que también forman parte de “Atlas”. También con la Unidad Especial de Intervención (UEI), con una estrecha colaboración en temas de preparación y entrenamiento.

Artículo publicado originalmente en el número 16 de la revista Tactical. Puedes descargarlo en PDF aquí:

Revista Tactical 16
Tactical 16

Grupo Especial de Operaciones Tactical 16

Un pensamiento en “GEO Grupo Especial de Operaciones”

  1. Mi marido formó parte de el reducido grupo de GEOS que lograron hazañas increíbles entre ellas intervenir en el asalto al Banco central o echar abajo numerosos comandos terroristas.Me cuenta historias alucinantes del trabajo de estos super hombres y yo le admiro muchísimo.Mis respetos a todos ellos y en especial a ti cariño.Te quiero Arturo

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