Precisión extrema

 

 

AASIAS.com tiene en su gama productos que incluyen rifles, visores, municiones y otros accesorios que son lo mejor en el actual mercado internacional para los que buscan una precisión extrema. (Fotografía: B&T)

 

“One shot, one kill” -un disparo, una baja- es un lema que ya hace muchos años se introdujo entre los tiradores de alta precisión del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos (USMC, United States Marine Corps) y que, con el paso de los años, fue adoptado también, en algunos casos con pequeñas modificaciones, en otros colectivos donde trabaja personal especializado en conseguir impactos especialmente certeros o en alcanzar con sus armas ligeras objetivos especialmente lejanos.

En combate convencional, y en otras situaciones propias de escenarios híbridos/asimétricos o en las cada vez más en boga actuaciones policiales en áreas urbanas y rurales, se requiere que el personal sea capaz de alcanzar con sus rifles de alta precisión aquellos objetivos que se les asignen o aparezcan en el devenir de esa misión. En estas páginas, no nos vamos a centrar en ese colectivo, pero sí en algo que les ha caracterizado mucho a ellos y que cada vez más está siendo una imperiosa necesidad en otras fuerzas de carácter militar y policial.

Militar español de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) realizando un adiestramiento con un arma de precisión y en condiciones nada convencionales, un aspecto que cada vez es más relevante. (Fotografía: Armada)

Lograr impactos precisos a gran distancia es un punto positivo para aquel que se enfrenta a su adversario. Esa capacidad extrema está clara en el caso de aquellos que usan rifles de alta precisión, tanto de cerrojo de accionamiento manual como de carácter semiautomático. También, a mi entender, la veo consistente y necesaria en otro tipo de personal, sobre todo el que podría formar parte de las genéricamente llamadas unidades de élite. Ser extremadamente preciso es hoy por hoy una necesidad en las distintas actuaciones y operativos que se tengan que asumir.

En cuanto a lo de larga distancia, pues sigo pensando que es un concepto que es mejor encuadrar dentro de un teatro de operaciones específico en el que se trabaje. Después de la experiencia en Afganistán, disparar contra alguien situado a mil quinientos o a dos mil metros de la posición propia se volvió algo natural, cuando hasta pocos años antes eso parecía impensable. Ese cambio de capacidad exigida al tirador vino propiciado por enfrentamientos en los que el adversario estaba especialmente lejano, intentando aprovechar en su beneficio un entorno hostil que conocía bien. Si esa problemática la trasladamos al entorno urbano, donde ahora son cada vez más comunes atentados indiscriminados de tipo yihadista que suelen desarrollarse contra civiles desarmados, la distancia es menor, pero el problema persiste cuando lo que sigue siendo objetivo prioritario es: un disparo, una baja.

Las prácticas dinámicas de neutralización de personas exigen un gran dinamismo y fuegos precisos y contundentes. Nada mejor que adiestrarse con armas provistas de sistemas Simunition. (Fotografía: Octavio Díez Cámara)

 

El adiestramiento de militares y policías exige de prácticas de tiro especialmente variadas que se desarrollen tanto en escenarios convencionales como en otros que no lo sean. (Fotografía: Octavio Díez Cámara)

 

Adaptar protocolos y equipo

Recuerde el lector las imágenes de varios policías bajando a toda prisa de un coche hace unos días en Londres y disparando, casi a bocajarro, contra aquellos que estaban acuchillando a los que se encontraban en la zona. La situación, con los atacantes intentando zafarse y hasta atacando a los agentes o estos últimos abriendo fuego segundos después de abandonar el vehículo en el que habían llegado al lugar, exigía de precisión extrema para acabar, de raíz, con la amenaza. Se ha difundido que se hicieron casi cincuenta disparos sobre tres objetivos para acabar con ellos con notable eficacia, aunque tal número no denota una gran eficiencia en su ejecución; probablemente, lo extremo de la situación incidió en el tipo de respuesta realizado, que por el resultado final conseguido podemos calificar como especialmente satisfactorio.

Por lo reseñado, queda claro que la precisión extrema a diferentes distancias, y en distintas situaciones y operaciones, sigue siendo un aspecto a conseguir en distintos colectivos. La requerirán agentes actuando contra varios objetivos en el entorno de las calles de una ciudad. La necesitarán los soldados que combaten contra los terroristas del DAESH -acrónimo que define a los que pertenecen al Estado Islámico de Iraq y Levante- en distintos puntos africanos y de Oriente Medio. Será imprescindible a los tiradores de alta precisión de las Unidades de Operaciones Especiales (OE’s) a los que se les asigne un operativo de neutralización de un determinado sujeto o líder guerrillero. La necesitará un componente de una Unidad de Asalto policial cuando se vea involucrado en un dispositivo “contrafrancotirador” que requiera que ocupe las alturas para vigilar cualquier posible amenaza que pueda surgir en un determinado acto o lugar.

Militares italianos de una unidad alpina adiestrándose. Se observan supresores B&T en la boca de fuego, un elemento que ha pasado de ser un accesorio a ser una necesidad operativa. (Fotografía: B&T)

 

El uso de supresores sónicos B&T en España es ya una realidad y los emplea, por ejemplo, el MOE con sus potentes rifles Barrett M95SP del 12,70x99mm (Fotografía: Octavio Díez Cámara)

 

Llevar a mano un arma larga, sin que interfiera en el desarrollo de un determinado operativo, es un punto especialmente favorable que debe tenerse muy en cuenta. (Fotografía: 5.11)

 

Sea cual sea la necesidad, lo que está claro es que incidir en ser muy precisos en el rango más lejano de cada uno de los escenarios en el que se trabaje exige de dos aspectos claros que les vamos a reflejar en estas páginas. De un lado, y es hoy ya una necesidad en la que deben concentrarse los máximos esfuerzos, hay que incidir en lo que es la enseñanza de metodologías audaces y novedosas que permitan, con el máximo nivel de eficacia, hacer frente a problemáticas que hasta hace poco no lo eran, incidiendo de forma regular en que los que estén destinados a asumirlas se adiestren en el fuego real con sus armas personales y en prácticas realistas en las que puedan recurrir a aportaciones tan positivas como los sistemas de simulación “Simunition”; estos equipos son especialmente útiles para programar ejercitaciones que busquen una gran aproximación a situaciones casi reales para aquellos que se pretende instruir y que perciban, con gran aproximación a la realidad, dificultades, reacciones o problemáticas.

Además de la preparación de los intervinientes, un aspecto en el que distintos organismos públicos llevan haciendo un esfuerzo mayor estos últimos años tras haber soslayado varios ejercicios en la que la intensa crisis económica afectó de forma muy incisiva en los presupuestos de ejércitos y de agencias policiales -recuérdense las recientes críticas políticas a los recortes de veinte mil policías en Gran Bretaña-, hay que incidir en el uso de soluciones innovadoras que mejoren la capacidad de reacción, la ejecución de los disparos y consigan esa precisión extrema que a cada uno puede venir mejor. Buscándola, se apuesta ya por la generalización del arma larga como recurso básico de operativos policiales que vigilan puntos concretos -el caso de los núcleos contraterroristas de la Policía de Nueva York (NYPD, New York Police Department) en Broadway llevando fusiles tipo M4 equipados con visores suecos Aimpoint de punto rojo para facilitar la puntería y lograr impactar donde se pretende con más facilidad y celeridad- o actúan en un determinado momento, necesidad que ha llevado a alguna agencia centroeuropea a proveerse con los APC-300 (Advanced Police Carbine) de B&T que disparan el eficiente cartucho del .300 “Blackout”. Innovador es -y puede ser pronto algo que veamos por las calles y no nos parezca extraño- el concepto mostrado hace poco por esta última compañía suiza en torno a lo que han llamado arma de servicio universal (USW, Universal Service Weapon), desarrollo semiautomático del 9x19mm Parabellum que consiste en una pistola a la que se ha añadido una culata muy liviana y un visor compacto Aimpoint “Nano” para conseguir un conjunto de sólo 980 gramos que permite disparos muy precisos en un rango de unos cincuenta a ochenta metros.

El uso de fusiles de asalto con visores de punto rojo o de conceptos como el USW permitirá a los agentes ser más concretos en sus respuestas de fuego contra aquellos que deban batir, teniendo como punto de valor el hecho que deberán hacerlo en escenarios urbanos bastante complejos y en situaciones en las que es más que previsible que haya también civiles, por lo que deberán extremar su respuesta centrándola sobre todo en aquellos que deben de ser neutralizados.

La USW de B&T, que rompe con el diseño de las armas cortas, revolucionará el entorno de la lucha urbana para unidades policiales pues aporta, dentro de un tamaño y peso contenidos, lo que el agente puede requerir para neutralizar una determinada amenaza yihadista o de otro carácter. (Fotografía: B&T)

 

Los visores holográficos usados por algunos han demostrado ser ineficaces y cada vez son más los colectivos de élite y de Operaciones Especiales que recurren a los de punto rojo de Aimpoint. (Fotografía: Octavio Díez Cámara)

 

Armas especialmente discretas, como este rifle SPR300 del .300 “Blackout”, son capaces de una acción de fuego tan discreta que el ruido generado se parece al de un arma de aire comprimido. (Fotografía: B&T)

 

Precisión extrema: el objetivo

Las necesidades de los policías son bien distintas de las de los militares, que operan generalmente con fusiles de asalto del 5,56x45mm con los que intentan actuar contra sus oponentes. En un momento en el que, desde diferentes ámbitos, se viene cuestionando la capacidad lesiva de ese cartucho y se han valorado soluciones que van desde el .300 “Blackout” al más contundente 7.62x51mm pasando por el 6,8 SPC (Special Purpose Cartridge), está claro que es más que conveniente incidir en soluciones técnicas ya disponibles que hagan más letal al que usa ese tipo de armas. Entre lo que algunos ya han tomado en consideración se encuentran los módulos ópticos magnificadores 3x de Aimpoint, conjunto que brinda al tirador la habilidad de batir objetivos a distintas distancias y, por sus características de excepcional nitidez y definición y alta resistencia, puede usarse como monocular para localizar una amenaza. La conjunción del sistema 3x con un visor de punto rojo, como el ahora tan en boga “Micro” T2, ha demostrado ofrecer unas muy buenas prestaciones en lo que es la percepción respecto del objetivo y suficiente para impactar en puntos concretos a distancias cortas y medias.

Aimpoint, ofrece varios conceptos en su gama de visores, para afianzar la precisión extrema de los que empuñen armas de asalto y tengan que actuar en escenarios urbanos o contra objetivos no muy lejanos. (Fotografía: Octavio Díez Cámara)

 

Afianzando sus cualidades positivas, cada vez son más los que recurren a la instalación de supresores sónicos en sus fusiles de asalto, obteniendo con su empleo una notable discreción en sus disparos que puede ayudarles a batir objetivos más complejos o a salir airosos, porque será más difícil localizar el origen de un disparo o el fogonazo que se produce en la boca de fuego, de situaciones comprometidas. Diseños fabricados en acero y con una vida estimada de diez mil disparos los produce B&T para diferentes modelos que incluyen los HK G36 y otros conocidos fusiles de asalto, siendo un concepto tan eficiente que en el Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército de Tierra español se han decantado por ellos para emplearlos asociados a sus potentes rifles de cerrojo Barrett M95SP que disparan municiones tan potentes como las del 12,70x99mm (.50 Browning).

B&T incluye en su catálogo efectivos rifles silenciados, construidos alrededor de un cañón integrado en el elemento supresor para conseguir la máxima eficiencia, como el avanzado SPR300 que está recamarado para el .300 “Blackout” y genera tan poco ruido al dispararlo como un arma larga de aire comprimido, lo que es un punto a su favor que debe ser examinado por lo útil por las agencias responsables de licitaciones y adquisiciones. Notables, y muy desarrollados, son las diversas variantes del rifle APR (Advanced Precision Rifle) que está disponible en variantes tan demandadas como las del .308 Winchester y del .338 Lapua Magnum. A petición de sus clientes pueden poner a punto otras, un mercado que está evolucionando y evolucionará, pues recientemente el Mando de OE’s estadounidense (USSOCOM, Special Operations Command) ha iniciado la búsqueda de armas de cerrojo recamaradas tanto al .300 Norma Magnum como al .338 Norma Magnum, lo que sitúa a ambos cartuchos como una opción de futuro que seguramente atraerá a otros potenciales clientes; por cierto, RUAG, de la que les hablaremos en específico en un próximo artículo, propone una serie de municiones de altas prestaciones que aportan un diferencial y capacidad que las sitúan a la cabeza de las de su tipo, ofreciendo aspectos relacionados con la precisión, la discreción o la capacidad de parada que son muy superiores a las de otros fabricantes que tienen una tecnología menos desarrollada y ofrecen productos menos elaborados.

Diseños como los rifles APR y otros que puedan surgir se pueden beneficiar ya de distintas opciones novedosas en cuanto a los sistemas ópticos pensados para apuntarlos, gama de productos entre las que últimamente se ha posicionado especialmente bien Sightron, con varios modelos de 8-32x56mm y varios más de 10-50x60mm. Combinan un ratio de magnificación y una capacidad de entrada de luz, que pueden asociarse a retículas “Mil-Dot” en modelos como el LRMC/CM, que pueden ser un punto a favor de tiradores de alta precisión manejando distintos equipos de cerrojo o semiautomáticos para batir blancos conocidos o de oportunidad a grandes distancias, una capacidad cada día más demandada por diversos colectivos profesionales militares y policiales.

Maletas estancas, que por otra parte son especialmente discretas, son un accesorio que debe implantarse aún más para proteger a determinados sistemas y armas especialmente costosos. (Fotografía: 5.11)

Los que trabajan en diferentes organizaciones de estos últimos, y están provistos con diferentes armas que en un momento dado serán herramientas con las que realizar acciones de fuego que requieran de una precisión extrema, son el principal nicho de mercado de una gama de accesorios que hasta hace poco eran considerados por muchos como un extra no necesario pero que hoy son, como se ha demostrado en escenarios tan exigentes como el de Afganistán, más que una necesidad. Nos referimos a aquellos complementos y sistemas que permiten transportar las armas de una forma mejor protegida, más segura y más eficiente. La compañía estadounidense 5.11 ha desarrollado soluciones como el arnés RUSH TIER que, realizado en nylon 100%, permite transportar, sin tener que recurrir a las manos, de forma muy cómoda diferentes armas largas, teniéndolas especialmente a mano para cuando sea más conveniente su empleo. El mismo fabricante propone diversas bolsas acolchadas que incluyen algunas de forma rectangular negra y distinto tamaño que son óptimas para movimientos por zonas urbanas que buscan discreción acerca de lo que se transporta, como por ejemplo en un tránsito desde un vehículo hasta el portal del edificio donde se buscará llegar a un punto alto donde tener mejor nivel de observación y campo de tiro suficiente. Para ese mismo escenario, pero en especial para zonas de operaciones muy exigentes, una gran variedad de cajas rígidas –Hard Case, las denominan ellos- que están fabricadas en resinas moldeadas por inyección de copolímero de polipropileno y son óptimas para que lo que se sitúa dentro quede inmune a aplastamientos, situaciones de gran polvo, caídas accidentales o largos tránsitos por medios que no ofrezcan la mejor garantía de seguridad al trasiego de equipos. Sus cierres y ruedas son muy resistentes y pueden reemplazarse en caso de rotura, a la vez que se incorpora una junta estanca de goma que no se pudre con el paso del tiempo y es especialmente válida para prevenir tanto la entrada de líquidos al interior como la formación de hongos o la corrosión de los elementos transportados.

Como les hemos comentado, la precisión extrema, sea cual sea el rango en el que se realice el fuego, es hoy más que una necesidad, es una prioridad. AASIAS.com en su gama de productos incluye numerosos conceptos, equipos, sistemas, armas, etcétera que apuntan en ese sentido y, nunca mejor dicho, aseguran la mejor puntería y la mejor capacidad para alcanzar aquel objetivo que se busque neutralizar.